Las férulas de descarga son el tratamiento más frecuente y eficaz del bruxismo (apretar y rechinar los dientes). Se trata de una placa de plástico y transparente, que se coloca en una de las dos arcadas dentales con el fin de evitar que los dientes de arriba entre en contacto con los de abajo, evitando así el desgaste que se produce al apretar o friccionar unos contra otros, lo que puede causar dolor de mandíbula, de cabeza e incluso en la parte posterior del cuello.
La férula de descarga, además, permite la relajación de los músculos y la colocación de la articulación mandibular en su posición normal. De este modo se lleva a cabo una labor de “desprogramación” de los músculos y que estos se deshabitúen a mantener las posiciones que causan tensión y provocan la acción de apretar los dientes entre sí y que estos rechinen. No obstante, ello no supone que se lleguen a eliminar estas posiciones inadecuadas de las mandíbulas y las correspondientes respuestas de los músculos.
La utilización de la férula de descarga conlleva la necesidad de acostumbrarse a ella, ya que en los primeros días se produce un exceso de salivación y puede causar alguna dificulta a la hora de hablar.
Procura una respiración sana y relajada.




